Hábitos de compra de los jóvenes consumidores españoles. El Instituto Nacional del Consumo ha realizado este estudio para conocer las pautas del comportamiento de los consumidores españoles de 14 a 29 años y para prever las transformaciones previsibles en la orientación del consumo juvenil.
El Instituto Nacional del Consumo (I.N.C.) abordó la realización del estudio "JUVENTUD Y CONSUMO" con los siguientes objetivos:
- Estudiar las pautas a que obedece el consumo juvenil. Interesa conocer las razones por las que este consumo tiene características que le distinguen. Igualmente es necesario averiguar las funciones que representan el consumo para la juventud, especialmente el que está relacionado con sus actividades. Cuando se conozcan ambos aspectos, será posible ofrecer criterios que resulten adecuados para diseñar una política correcta.
- Prever las transformaciones previsibles en la orientación de consumo juvenil. El consumo juvenil está en un acelerado proceso de transformación. Tales cambios se relacionan con la actual modificación en los valores y los intereses de los jóvenes. Sin embargo, estas transformaciones son poco conocidas porque responden a una compleja red de tendencias culturales y sociológicas que se hace necesario y conveniente objetivizar.
- Diseño de las actuaciones posibles desde la Administración para ayudar a la juventud en la acción de consumir. Es de interés colectivo que la juventud tenga la información y las motivaciones de las que dependen el ejercicio de conductas consumidoras racionales. Para conseguir esa preparación tendrán que intervenir variadas instancias, siendo las principales la familia, la escuela y los medios de comunicación.
Pero esas instancias necesitan conocer los objetivos que son convenientes y los enfoques que son adecuados para ayudar a la juventud en el manejo del consumo.
Hoy, uno de cada cuatro españoles es joven - 9.482.000 personas, el 25,5% varones y el 23,4% mujeres- entendiendo por generación juvenil la franja de edad comprendida entre los 14 y los 29 años.
De cada 100 jóvenes que dependen exclusivamente de la economía familiar, ochenta y tres tienen de 15 a 17 años; sesenta y dos, de 18 a 20; cuarenta, de 21 a 24, y, veinticuatro, de 25 a 29 años.
En el otro extremo, de cada 100 jóvenes que dependen exclusivamente de sus propios recursos, uno tiene de 15 a 17 años; cinco, de 18 a 20; diecisiete, de 21 a 24, y, treinta y dos, de 25 a 29.
Aunque, en las entrevistas realizadas para la realización de este estudio, la gente joven no suele definir la juventud como esa época de la vida caracterizada por la formación, el hecho objetivo es que ninguna otra generación juvenil anterior ha dedicado tanto tiempo como la actual a formarse, ni tiene a su disposición tantos recursos públicos y familiares invertidos en su enseñanza.
Según la Encuesta de Presupuestos Familiares de 1980-81, los gastos anuales dedicados a educación en los hogares españoles supusieron el 14,8 por mil, mientras que, según la misma fuente, en 1990-91 representaron el 18,7 por mil.
Por lo tanto, las familias han tenido que reorganizar sus economías para afrontar este incremento de costos y la prolongación del tiempo de estudios.
Las series de datos referidas a las economías familiares demuestran que, al menos desde 1884, han crecido progresivamente las inversiones en matrículas, libros de texto, enciclopedias, cursos de idiomas en España y en el extranjero, y últimamente, en infraestructuras informáticas.
EL INCREMENTO DE FORMACIÓN ACADÉMICA HA CONLLEVADO FUERTES ESFUERZOS FINANCIEROS PARA LAS FAMILIAS
En los últimos quince años, el consumo ha dejado de ser pautado según las expectativas de jóvenes con estudios elementales o básicos, por las de jóvenes con estudios medios o superiores.
- Estos cambios involucran a las familias y a las Instituciones, y no sólo a los propios jóvenes.
Las familias han reorganizado sus economías, para afrontar el tiempo de estudios. Ese alargamiento significa:
- Que los costos dedicados a la formación, representan ahora una proporción más elevada de los recursos familiares que hace veinte años.
- Que las familias deben de satisfacer necesidades de manutención de sus hijos durante un periodo más prolongado de tiempo.
Esa presión económica demuestra que el esfuerzo financiero que ha hecho el Estado para mejorar la formación juvenil, ha requerido y ha contado, con otro esfuerzo muy costoso y muy sostenido por parte del conjunto de las familias.
Otro elemento a tener en cuenta es que, por definición, la ocupación en los estudios requiere una dedicación incompatible con otras actividades lucrativas que generen ingresos importantes y/o continuados. Por esta razón, la aportación de los estudiantes a la economía familiar ayuda, "pero no se tiene en cuenta" a la hora de plantear las necesidades.
Por otra parte, los estudios son considerados por los padres como una inversión para el futuro de los hijos. En consecuencia, cuando es necesario, se recurre a disminuir el ahorro familiar (fondos de inversión, cartillas, etc.).
Todo esto significa que los progenitores están pagando la formación de sus hijos con unos ingresos que podrían necesitar para sus años de jubilación.
Paralelamente al incremento de la duración del período formativo de los jóvenes, aumenta, como es obvio, el tiempo -y, por tanto, el gasto- durante el cual las familias tienen que proveer las necesidades de manutención de los hijos e hijas, y también la diversidad de bienes y servicios que requieren.
DISTRIBUCIÓN DE LOS GASTOS DE LOS JÓVENES
SEGÚN EL PERCEPTOR PRINCIPAL DE RENTA
Los ingresos esporádicos de los jóvenes, suelen destinarse a:
- Pagar gastos igualmente esporádicos, tales como viajes.
- La compra de vestuario o complementos relacionados con las identidades grupales (por ejemplo: chaquetas de cuero, los varones; las chicas, prendas de marca)
- La adquisición de bienes y servicios relacionados con el tiempo libre (por ejemplo: bicicletas, cámaras fotográficas), o con las actividades de ocio (por ejemplo: cines, discotecas)
- Sufragar, mientras el dinero dura, los gastos de bolsillo (por ejemplo: tabaco, transportes; revistas de entretenimiento)
- Hacer regalos a las familias y a las amistades (por ejemplo: discos, libros)
Por su parte las familias siguen asegurando los gastos vitales. Además, no suelen exigir que los ingresos extra de los hijos e hijas, se destine:
- Ni a la formación (por ejemplo: matrículas)
- Ni a infraestructuras para la formación (por ejemplo: ordenadores)
- Igualmente, los bienes relacionados con la información, siguen siendo sufragados por los familiares (por ejemplo: periódicos, libros, enciclopedias, videos, etc.)
- También las vacaciones suelen tener esa consideración de gasto vital.
A partir de los 18 años y hasta los 29, el origen de los recursos económicos proviene -como es lógico, de forma decreciente-, principalmente de los recursos ajenos, especialmente de la familia, para 38 de cada 100 jóvenes.
Así que, las familias deben afrontar, además, en todo o en parte, el vestuario de los jóvenes que, como se verá luego, tiene un importante papel en las funciones de relación e integración en los grupos, a lo hay que añadir los gastos adicionales que, dentro de este capítulo, reclaman la práctica deportiva y otras aficiones, incluidas las que promueven los centros docentes.
Otro capítulo importante que corre a cargo de la economía familiar y, a menudo, el que mayor presión ejerce sobre ésta, corresponde a transporte y desplazamientos, desde los gastos de transporte público, o gasolina, mantenimiento y seguros -si disponen de moto o automóvil-, hasta el pago del propio vehículo.
Por último, la familia también debe afrontar los gastos para el tiempo libre que generan los jóvenes según sus diversas maneras de ocupar los fines de semana y las vacaciones y que varían a medida que van cambiando las edades.
Según las encuestas realizadas por este estudio, la dedicación al trabajo, como promedio, no alcanza las siete horas y la dedicación al estudio representa tres horas y media, mientras que a estar con la familia se le dedica menos tiempo que a estar con los amigos o con el novio o la novia. La dedicación a la televisión se aproxima a las dos horas y la lectura está en torno a una hora y media.
LOS DESEOS DE LOS JÓVENES EN RELACIÓN CON EL TIEMPO
Se desea más tiempo para relacionarse con las amistades
- Es más frecuente que se eche de menos suficiente tiempo para leer, que para ver la televisión.
Hay un número importante que manifiesta déficit de tiempo parea el sueño.
- También es apreciable el número de quienes desearían poder dedicar más tiempo a la familia.
- Se cedería en cambio, del que se dedica al estudio y al trabajo y también del tiempo que se ocupa en ver la televisión.
4. - APORTACIÓN DE LOS JÓVENES A LA ECONOMÍA FAMILIAR
En general, las familias, a partir de cierto nivel de posibilidades, aseguran la satisfacción de todas las necesidades juveniles directa o indirectamente relacionadas con la prolongación del tiempo de formación.
Por su parte, los hijos, cuando consiguen obtener recursos económicos propios -que normalmente son temporales, especialmente por debajo de determinadas edades-, asumen alguno o algunos de los gastos. Sin embargo, en el momento en el que tales ingresos extra desaparecen, las familias vuelven a financiar, si tienen posibilidades, los costos que sean necesarios.
Un dato relevante en este sentido es que desde 1984 el porcentaje de jóvenes que entregan en casa parte o la totalidad de sus ingresos propios ha venido descendiendo hasta la actualidad con pequeñas desviaciones.
Gráfico 3 Evolución de los Jóvenes que entregan todo o parte de los ingresos propios en casa
En 1984, 37 de cada 100 jóvenes que tenían algún tipo de ingresos propios los aportaban a la economía familiar total o parcialmente. En 1988, este porcentaje había descendido a 26 de cada cien, y, en 1997, siguió bajando hasta 23 de cada cien.
Desde el punto de vista del consumo, el hecho de que la cuarta parte de la población sea joven tiene una especial importancia no sólo por el número de potenciales consumidores que engloba y por las cantidades de recursos que mueve, sino porque revela unas pautas de conducta y una percepción del consumo que le diferencian del resto del universo poblacional.
Gráfico 4 Percepción del Consumo según el conjunto de jóvenes. Rasgos discriminatorios
Se trata de pasar del aspecto cuantitativo al cualitativo y de las necesidades básicas a las tendencias particulares del consumo juvenil.
De un primer análisis se desprende que, lógicamente, no hay un único tipo de consumidor joven. Depende, como en el caso de los adultos, de las diferencias de ingresos, entorno socioeconómico, hábitat, niveles culturales, etc..
También es obvio que en ese período de tiempo que va desde que se cumplen los 15 años hasta los 30, las personas experimentan cambios en sus actividades, en el lugar de residencia, en su nivel económico, en sus apetencias, en sus responsabilidades, etc. Y, a todo ello, hay que añadir la evolución que se ha producido en las formas de vida.
El principal hecho diferencial que se ha registrado respecto a tiempos anteriores es el protagonismo que para cada joven han adquirido los otros jóvenes, especialmente los del grupo en que se integra o quiere integrarse.
Para los jóvenes actuales, especialmente hasta los 24 años, lo que más importa es "ser aceptado/a por los amigos/as" y la valoración de éstos es el principal componente de la autoestima.
Gráfico 5 Lo que más le gusta hacer a la juventud
Es significativo que casi el 25% de los jóvenes declaren que lo que más les gusta es "salir con los amigos" y que el 19 % muestren sus preferencias por las actividades deportivas. En definitiva, actividades de grupo.
En consecuencia, el consumo juvenil está muy determinado por el control que ejerce el grupo. A su vez, la publicidad consigue influir en las representaciones que se hacen los grupos de lo que es y no es un consumo juvenil, e incluso de lo que es y no es ser joven. Crea nuevas señas de identidad con las que los jóvenes refuerzan su pertenencia al grupo y quieren distinguirse de los adultos.
FACTORES QUE CONDICIONAN EL CONSUMO JUVENIL
Estas señas de identidad incluyen comportamientos, -como las actividades de fin de semana-, gustos -preferencia por determinado tipo de música-, valores -el significado atribuido a la amistad- y bienes -marcas- que, si no se ven colmados, producen insatisfacción.
EL CONSUMO COMO ELEMENTO DE INSATISFACCIÓN
La iniciación al consumo suele generar insatisfacción. A ello contribuyen varios factores:
Naturalmente, no todas las "condiciones" impuestas por el grupo tienen la misma significación económica y simbólica: es más barato salir un fin de semana con los amigos que comprarse las zapatillas o zapatos de marca más valorados.
Pero, a pesar de estas diferencias, es revelador que más del 60 por ciento de las chicas y más del 40 por ciento de los chicos declaren que su principal capítulo de gasto es el vestido y el calzado, y que los siguientes, tanto para ellos como para ellas, sean las "aficiones y entretenimiento" y "salir con amigos", ambas actividades de grupo.
En cuanto a consumidores de bienes y servicios, lo que más aprecian de lo que ya poseen son los aparatos electrónicos.
CUADRO Nº 1
LO QUE MÁS LES GUSTA A LOS JÓVENES DE TODAS LAS COSAS QUE POSEEN SEGÚN GÉNERO Y EDAD
| N: 788=100% | DEPORTE | CULTURA | FETICHES | APARATOS ELECTRÓNICOS | ROPA | COCHE | VIVIENDA |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Conjunto | 5,7 | 12,4 | 7,5 | 25,5 | 14,1 | 15,9 | 9,1 |
| Género:
. Mujeres . Hombres |
2,0 9,1 |
17,3 11,1 |
11,2 4,0 |
21,4 29,3 |
20,4 8,1 |
8,2 23,2 |
11,2 7,1 |
| Edad:
. 15-16 . 17-18 . 19-21 . 22-24 . 25-29 |
5,0 8,1 6,1 4,7 3,6 |
5,0 8,9 17,2 22,6 16,0 |
8,0 8,1 11,1 8,5 4,0 |
37,0 32,3 26,8 17,9 18,4 |
27,0 20,2 13,6 15,1 7,6 |
7,0 9,7 14,6 17,9 23,6 |
2,0 4,0 5,1 5,7 18,0 |
| FUENTE: I.N.C. 1998 | |||||||
Pero su mayor objeto de deseo, que no pueden cumplir por falta de dinero, son los viajes y una vivienda propia.
CUADRO Nº 2
LAS COSAS QUE MÁS DESEAN Y NO PUEDEN TENER POR FALTA DE DINERO SEGÚN GÉNERO Y EDAD
| N: 788=100% | Evade | Coche | Moto | Vivienda | Ropa | Viajes | Ocupación | Aficiones |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Conjunto | 4,9 | 18,7 | 7,0 | 21,6 | 2,4 | 26,0 | 2,9 | 2,8 |
| Género:
. Mujeres . Hombres |
6,2 3,5 |
16,3 21,1 |
5,2 8,8 |
23,8 19,6 |
3,3 1,5 |
29,1 23,2 |
3,8 2,0 |
2,0 3,5 |
| Edad:
. 15-16 . 17-18 . 19-21 . 22-24 . 25-29 |
11,2 4,1 2,5 0,9 6,3 |
6,1 27,6 26,1 18,2 13,5 |
31,6 10,6 3,4 0,9 1,2 |
4,1 8,1 15,3 33,6 34,9 |
10,2 2,4 2,5 0,0 0,4 |
13,3 23,6 29,6 30,9 27,4 |
0,0 4,1 3,0 5,5 2,4 |
4,1 3,3 4,9 0,9 1,2 |
| FUENTE: I.N.C. 1998 | ||||||||
Sin olvidar que existe un colectivo de la juventud que todavía no tiene satisfechas las necesidades primarias, los rasgos característicos de los jóvenes consumidores de hoy son:
CARACTERÍSTICAS DEL CONSUMO JUVENIL
Las actuales generaciones juveniles, a diferencia de lo que ocurría en la década de los sesenta, no satisfacen sus deseos consumiendo más cosas.
Para una mayoría de las personas jóvenes (83 %) el espacio doméstico está constituido por el domicilio donde han vivido desde niños y que siguen compartiendo con su familia de origen. Es un entorno en el que sus actividades tienen que ver sobre todo con la formación, con el descanso y con las relaciones con los adultos.
Sin embargo, sólo una minoría puede utilizar las casas donde viven como territorio para reunirse con sus amistades. Generalmente se trata de jóvenes que tienen cierto nivel de ingresos, 23 o más años y pertenecen a familias permisivas.
Por esta razón, la mayoría de los jóvenes actuales menores de 24 años prefieren encontrarse con los otros jóvenes fuera de las casas.
El problema es que, tanto en las áreas rurales como en las urbanas, existen pocos lugares abiertos, en las calles, para "marcar" su territorio, mostrar sus signos de identidad grupal y ejercer un consumo comunitario de fin de semana, generalmente de comida y bebida.
Por otra parte, la mayoría de los locales públicos destinados a jóvenes están concebidos de manera que dificultan las reuniones concurridas. Normalmente los grupos de personas entre los 14 y los 17 años suelen estar constituidos por seis a doce miembros para los que la necesidad más importante es la comunicación oral, que alternan con otra actividad que consideran típicamente juvenil: la expresión corporal a través del baile al ritmo de la música preferida por el grupo.
Sin embargo, a pesar de que la mayoría destina la mayor parte de su dinero de libre disposición a las reuniones del fin de semana, el costo de utilización de estos locales no está al alcance de la mayoría de los jóvenes de estas edades. Pese a ello, según la Encuesta de Presupuestos Familiares 1990-91, las personas de hasta 29 años gastan más de 26.000 millones de pesetas en el capítulo "Esparcimiento, espectáculos y cultura".
3. - CONDICIONANTES DEL CONSUMO
Los condicionantes que influyen a los jóvenes a la hora de comprar, según los datos de este estudio, varían de acuerdo con la edad, el estatus social, etc. Los encuestado de 15 a 18 años son los que más tienen en cuenta la moda, el marquismo y la publicidad. Por el contrario los jóvenes con más de 22 años tienen el hábito de adquirir productos y servicios en función de los precios y la calidad.
CUADRO Nº 3 FACTORES DETERMINANTES DE LA COMPRA
| N: 800=100% | SIEMPRE | DEPENDE | NUNCA |
|---|---|---|---|
| Moda
Calidad Precio Marca Publicidad Opinión vendedor | 30,3
74,9 75,0 22, 10,4 6,3 | 41,1
21,8 21,6 40,9 32,8 31,9 | 27,9
3,0 2,6 35,5 55,9 61,0 |
| FUENTE: I.N.C.. 1998 | |||
A partir de las reuniones de grupo y de los cuestionarios realizados a escala nacional, se deduce que.
4. - UTILIZACIÓN DE TARJETAS DE CRÉDITO
Cuando las personas jóvenes viven con sus familias de origen y consiguen una autonomía económica parcial, gracias a los ingresos proporcionados por trabajos esporádicos, es frecuente que comiencen a utilizar una tarjeta con cargo a cuenta propia o, lo que aún es más frecuente, con cargo a la cuenta del cabeza de familia. De hecho, se constata que el 64% tiene esta posibilidad.
Gráfico 6 Posesión de tarjetas de crédito o compra según edad
En el grupo de jóvenes comprendidos entre 25 a 29 años disponen de tarjeta el 90%. El uso de las mismas se hace sobre todo para obtener dinero en los cajeros automáticos y no para efectuar transacciones. Gráfico 7 Proporción de jóvenes que utilizan cajeros automáticos de entidades de crédito
Cuando la persona joven controla, al menos, una parte de los gastos de manutención y de los gastos de formación - algo que normalmente ocurre a partir de los 24 años-, cambian las motivaciones del consumo. Desaparece el apasionamiento derivado de la influencia del grupo y el consumo se hace más racional. Ahora predomina lo necesario, lo útil, lo importante. El consumo pasa a regirse por el "cálculo económico", es decir, la diferenciación entre los superfluo y lo necesario.
PAUTAS DEL CONSUMO JUVENIL (25-29 AÑOS) FINANCIADO CON RECURSOS PROPIOS
Este colectivo se caracteriza por:
- Saber evaluar la utilidad de los bienes y de los servicios. Aparece como "más útil" aquel consumo que lleva a satisfacer las necesidades de salud y bienestar físico.
- No creer que el consumo sea forzado, ni por la publicidad ni por la presión social. Ni tampoco que suponga "seguir al rebaño". Ni siquiera que el gusto por diferenciarse de los otros constituya un móvil esencial del comportamiento del consumidor. La clave es la legitimación del consumo como "algo necesario".
- Pensar que la capacidad de consumir no es el procedimiento por el que se obtiene poder ni prestigio social, sino que es algo que se evalúa como "importante".
6. - PERCEPCIÓN DE LA POLÍTICA DE CONSUMO
El conjunto de las personas de 14 a 29 años consultadas, han manifestado que su actual preocupación, respecto a los bienes existentes en el mercado, es, en primer lugar, la salud y la seguridad de los productos y, a continuación, los derechos económicos y sociales que tienen como consumidores.
Gráfico 8 Temas de más interés en materia de Consumo para los Jóvenes
La mitad de los jóvenes, entre 18 y 29 años, se consideran protegidos como consumidores, frente a un 4% que estima que el nivel de protección es bajo. No obstante, hay un amplio porcentaje, el 17%, que no se posiciona.
Gráfico 9 Valoración de la protección como consumidor según edades
Esta apreciación respecto a su protección como ciudadanos que consumen es inferior en términos generales - exceptuando a los mayores de 65 años- a la percibida por los restantes tramos de edad, que manifiestan un mayor conocimiento de las instituciones de defensa de los consumidores.
Gráfico 10 Conocimiento de Instituciones de protección al consumidor
Sin embargo, y a pesar de que especialmente en los primeros tramos de la juventud, las fuentes que se utilizan para orientar el consumo son los otros jóvenes y la publicidad, nunca, como ahora, han dispuesto de tantos cauces de información públicos. El consumo se ha convertido en una disciplina transversal en los estudios, mientras que los temas que afectan a los consumidores son objeto de campañas de orientación y tienen una presencia creciente en los medios de comunicación. (Ver gráfico nº 11)
En conjunto, y aunque a lo largo del largo período que convencionalmente denominamos juvenil, se experimentan cambios en la utilización de las diferentes vías de información, los jóvenes consultados en este estudio consideran que la televisión, y en segundo lugar la radio, son los medios que consideran más idóneos para hacerles llegar los mensajes relacionados con el consumo. (Ver gráfico nº 12)
Gráfico 11 Instituciones que han facilitado información a los jóvenes
Gráfico 12 Los medios de difusión más adecuados para informar a los jóvenes en materia de Consumo
8. - RESULTADOS DE LOS ANÁLISIS DE DINÁMICAS DE GRUPO
DESEOS COMPARATIVOS CON OTRAS PERSONAS JÓVENES
| Los deseos colectivos | Los objetos de deseo | Las variaciones tipológicas |
|---|---|---|
| · Ser miembro de un grupo de jóvenes donde se les acepte y se
les valore
· Tener una identidad en el interior del grupo, que les valorice y que les gratifique | · Información referida a los contenidos de la cultura del
grupo juvenil. (Por ejemplo: estar al día en cuanto a los lugares de la movida;
manejar el "argot" del grupo, etc.)
· Usar el cuerpo como material expresivo de la pertenencia al grupo (por ejemplo: adoptar adornos, tatuajes, lucir chaquetas de cuero...) · Poseer la música que se considera expresiva de la identidad juvenil · Hacerse miembro de algún club que facilite estas relaciones. . Participar en actividades promovidas para jóvenes donde conocer a otras personas · Disponer de la ropa que facilita una identidad y un estatus en el grupo (por ejemplo: ropas de determinadas marcas) · Vehículo propio, en cuanto proporciona estatus en el grupo(por ejemplo: coches, motos) · Fumar con soltura · En jóvenes que no consiguen esta identidad, uso del alcohol como desinhibidor. Abundan episodios de ebriedad | · El recurso al cuerpo con fines expresivos es más masculino.
El recurso a ropas, más femenino
· Más las chicas · Más los más jóvenes |
| · Apropiarse de un espacio para la interacción en el barrio | · Espacios públicos (calles, plazas) | · Más los adolescentes
· Más en zonas urbanas · Más en áreas con carencias estructurales |
| · Marcar ese espacio con signos que identifiquen al grupo | · Sobre todo en torno a los 17 años | |
| · Adquirir y poner en práctica habilidades que consideran específicamente juveniles, realizadas con los otros jóvenes y para otros jóvenes; | · Espacios de exhibición (por ejemplo: discotecas).
· Espacios de entretenimiento (por ejemplo: gimnasios,). | · Más los estudiantes
· Más los/as hijos/as en familia |
| especialmente las habilidades expresivas que muestran el vigor y el atractivo corporal | · Espacios de ensayo (por ejemplo: teatros, conservatorios)
· Materiales para animar el grupo (por ejemplo: guitarras eléctricas) | · Más en quienes no tienen ingresos propios |
| · Maximizar la proporción de su tiempo, que comparten con los miembros de su grupo. | · Tiempo libre durante el fin de semana.
· Productos que dopan (alcohol, anfetaminas, drogas de diseño) · Dinero requerido para tener entrada en los lugares de encuentro. | |
| · Practicar la conversación en grupo | · Lugares cerrados para hablar en grupo | · Más en quienes sólo tiene dinero de bolsillo |
| · Salir del lugar de residencia habitual, nunca con carácter permanente | · Viajar, conocer otros lugares, otras gentes.
· Vehículo propio, en tanto que permite libertad de movimientos (bicis, motos, coches) | · Más cuando aumenta la edad · Más en niveles socioeconómicos altos. |
| · Poder ahorrar para satisfacer estos deseos
· Lugares donde alojarse con los compañeros | ||
| · Participar en actuaciones altruistas | · Tiempo libre durante los periodos de vacaciones
· Información referida a ONG´s · Entrenamiento específico par la actividad altruista (por ejemplo: primeros auxilios) |
DINÁMICA DEL CONSUMO JUVENIL EN LOS DESEOS PRIVADOS
| Los deseos privados | Los objetos de deseo | Las variaciones tipológicas |
|---|---|---|
| · Intimidad: | · Espacio privado en el hogar paterno;
· Habitación propia | · Hijos/as en familia |
| · Para estar solo: · Para estar con la pareja; | · Vivienda propia distinta de la de los padres. | |
| · Para recibir a los amigos/as | · Fetiches (por ejemplo: posters, trofeos deportivos recuerdos etc.) | |
| · Posibilidad de reflejar a personalidad en la decoración del cuarto | · Objetos para aislarse (por ejemplo: televisión, radio cassette) | |
| · Objetos para crear ambiente cuando hay visitas (por ejemplo: equipo de sonido) | ||
| · No depender del dinero de la familia para pagarse el consumo específicamente juvenil (Por ejemplo: fines de semana, gasolina, viajes) | · Trabajo temporal · Ahorros | · Hijos de familia, sobre todo hasta los 18 años. |
| · Emanciparse definitivamente de la familia | · Trabajo estable
· Ingresos suficientes para emanciparse · casa independiente · Pareja · Hijos | · Solteros con 21 o más años.
· Más en las mujeres |
| · Adquirir o mejora la formación educativa y profesional | · Cursar una carrera
· Cursar postgrados · Aprender idiomas · Aprender informática | · Aún más en las chicas
· Más en los mejor preparados · Más en los niveles socioeconómicos altos |
| · Ejercitar hobbies de carácter personal, no grupal | · Artefactos necesarios para el hobby (por ejemplo: videocámara, ordenador) | |
| · Cultivar la relación que lleva a la vida en pareja | · Espacios de encuentro,
· Obsequios, regalos |
FUENTES DE INFORMACIÓN.
Se ha recurrido a un universo de jóvenes entre los 15 y 29 años, inclusive, seleccionados por cuotas proporcionales según situación de dependencia/enmacipación, a partir de la estratificación existente en el Informe de la Juventud de 1996 (INJUVE), basada en 6.000 encuestas.
Asimismo, se ha elaborado una muestra específica de 800 jóvenes de quienes se obtuvo una información relevante combinando los siguientes trabajos:
- Diseño y cumplimentación de un cuestionario semiestructurado.
- Perfiles proyectivos de respuesta sobre la imagen del consumo.
- Realización de cincuenta grupos de discusión a escala nacional.
- Análisis de los resultados cuantitativos y cualitativos, según metodologías tipológicas y discriminativas.
- Explotación de fuentes secundarias referidas, por una parte, a literatura de consumo, y, por otra parte, a la de juventud, con más de 200 entradas.